28 de noviembre de 2010

Aún dos chinchetas

El soneto XLIII, La paz entre las iras, ha sido sustituido por otro del grupúsculo inicialmente apartado, llamado Decir sí, al que también pertenecía Madre. He cambiado un par de cositas en el nuevo poema, las cuales todavía lo han acercado más a sus hermanos en calidad y afinidad al sentido global de esta parte de la obra. Espero que todo esto me lleve a Ítaca, a pesar de tener que dar vueltas por medio Mediterráneo y parte del Atlántico. Si algo falla que no sea porque no le he dedicado tiempo y esfuerzo a esta odisea. 


Decir sí es un soneto que habla de la aceptación de la vida que hemos vivido, cuando por fin nos toca rendir cuentas con la muerte. Para que en ese instante fatal estemos orgullosos de la vida que hemos llevado, es ahora cuando debemos actuar y hacer de nuestra vida, la única que vamos a tener, un cúmulo de vivencias que nos empujen a afirmar en el trance de la muerte que volveríamos a vivir nuestra vida tal y como la hemos vivido. Al final es un sí o un no. Si volvieras a nacer, ¿vivirías tu vida más o menos como las has vivido o intentarías que fuera completamente distinta?


En cuanto al soneto que hemos perdido para la causa de Contad si son catorce, esa paz entre esas iras, es el que dice (decía) que


Huyendo de un pasado cavernario


de silencios, de guerras, de fusiles,
vinieron a rodar nuestros abriles
en el fondo del zulo mercenario.

Ejerciendo sus artes de sicario,
han pactado con tres correveidiles
dejar de asesinar más alguaciles
sin cambiar su perverso abecedario.

Las víctimas de ayer hoy son verdugos
soñando con poner un par de yugos
sobre el cuello cansado de los mansos.

No vamos a dejar que sus mentiras
desguacen esta paz entre las iras
que enturbian la merced de los remansos. 


Tema político evidente. Tal vez esa sea la razón principal por la que este soneto no encajaba con los demás en Contad… Además se refiere a un momento concreto de la historia reciente de España, cuando el gobierno de Zapatero se sentó a hablar con ETA. Y tanta concreción no tiene nada que ver con el tono del libro. Es evidente que sobra. 

En otro orden de cosas, estoy barajando algo que os atañe a todos los que estáis leyendo esto, que seréis con suerte una o dos personas. Igual me arrepiento después de proponerlo, pero estoy dispuesto a apostar fuerte. Seguid atentos, porque os puede interesar. 



No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...