1 de abril de 2011

El hálito del buitre más enorme

IX
No lograrán mis pies más que torcerme 
en el dédalo vago y ni aturdirme 
las voces que quisieron maldecirme, 
los ecos que pretenden demolerme.

Alcanzarán mis garras mantenerme 
en el otero que tomé de firme, 
renacido del barro que aterirme 
quería de la sima y someterme. 

Que el cielo silencioso me conforme 
plumajes que consigan desbandarme 
del hálito del buitre más enorme 

que ansíe dar mis huesos al desarme, 
que todas mis certezas me transforme 
y que venga mis sueños a robarme. 


2 comentarios:

tomas rivero dijo...

No llegará este buitre a tanto
tan solo soy un lívido pajarraco
que anida en la boca agria,
en las axilas bobas
de algunos espantapájaros,
en las cinturas torvas
de melifluos enamorados.

-Tomás Rivero-
(Técnica: Prontismo)

Raúl Campos dijo...

Gracias, Tomás por el comment! Gracias por venir a mi casita.

Este soneto tal vez no sea un soneto, sino un intento de alarde, y lo digo por la rima. La poesía es juego (yamba, yambó, yambambé). En Contad sólo he localizado un par de sonetos como este. Ya os avisaré de cuál es el otro, donde el alarde no está en la rima, sino en la acentuación de los endecasílabos. Los otros 98 sonetos están un poco mejor que estos dos, je, je.

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