24 de noviembre de 2011

Entre plumas y entre rasos

LXXIX
De cabalgar están al descontento
hastiadas mis razones y mis pasos, 
pues mantuve entre plumas y entre rasos 
al rucio que debía darme aliento. 

Tan frágil y menguado es mi jumento 
que la espuela que clavo en los fracasos
atora mi renqueante marcapasos 
sin matar ni morir este tormento. 

Resurgir sin surgir es tan absurdo 
como ansiar una fama no tenida 
y traicionada en pos de la pereza. 

Rumiarse como el sabio es del palurdo 
la trágica mentira desabrida 
tras gozar de un chispazo de belleza.


No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...