13 de diciembre de 2011

La cima escarpada del aliento

LXXXV
A cada instante un nuevo dios invento 
que me recuerde que sólo el azar 
es el mar en que se hunde el propio mar 
y que no hay más fracaso que el intento 

de ponerle barreras al tormento 
cuya causa y efecto es avatar 
del triunfo que no acaba de cuajar 
en la cima escarpada del aliento. 

La vida descerraja sus excesos,
mas yo hago malabares con las lunas 
y esquivo los diarios de sucesos. 

No me atoran malogros ni fortunas, 
pues labios que argumentan con sus besos 
acallan las palabras importunas.


2 comentarios:

Sofía Serra Giráldez dijo...

Beso, beso y beso!.
(aparte de la broma, me ha llenado por completo)
Y BESO

Raúl Campos dijo...

Gracias, gracias, gracias! Y otro beso para ti.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...